Es un camino que se repite nuestra historia. Veo otra vez el final, y con él, la posibilidad del principio. Recorrerlo de nuevo resulta deliciosamente tentador, lo conozco bien, tan bien que ahora entiendo que he estado dando vueltas, que no existe la meta y no hay un final. Estoy cansada, me detengo un momento, te observo, y decido realizar el trayecto una última vez. No voy sola. Hoy llevo conmigo una fórmula hechicera para un olvido definitivo.
Necesito firmeza para borrarte, equilibrio para no derrumbarme y fuerza para resistir. Estoy dispuesta a enfrentarte hasta que todo se esfume, hasta que al mirarte no encuentre más que una sonrisa trivial. Esperaré hasta que tus ojos dejen de buscarme y tu mirada de hablarme, hasta que mis labios dejen de desearte y mis brazos se olviden de abrazarte.
Voy a tomar los recuerdos para convertirlos en un cuento, olvidar los momentos y raspar el sentimiento hasta que no quede más. Voy a poner en él la magia que nos sobraba y el valor que te faltó. Tomaré los secretos para convertirlos en palabras vacías, anularé las frases pronunciadas y guardaré en cada línea escrita nuestra historia, hasta que deje de ser pasado y se convierta en fantasía, hasta que el tiempo transforme la realidad en leyenda.
He decidido decolorar cada detalle y los ratos vividos en cada lugar, hasta dejarlos en un blanco extremo que me invite a dibujar, con colores, un nuevo relato. Voy a quitar las estrellas de cada madrugada, a despegar tu imagen de mis sueños, hasta que pueda dormir nuevamente tranquila, sin esfuerzo.
No te regalaré las canciones compartidas, las escucharé de manera insistente; cantando en voz alta, dejaré caer algunas lágrimas, hasta que logre arrancar de su letra tu memoria, hasta que la melodía deje de doler y pueda al fin usarlas como compañeras de nuevas andanzas.
Esta vez voy a aprender a verte a la distancia; olvidarte por completo, hasta que no quede un sólo rastro de tí. Te dejaré ir, hasta que te pierdas en la bruma y se aparte de mi, tu presencia.
Cuando el trayecto se termine, cuando la vereda desaparezca y no quede nada más, esperaré por ti para conocerte de nuevo, para iniciar una nueva historia y entregarte un sólo sentimiento sincero que nos permita compartir experiencias vividas en caminos diferentes.
Hasta entonces me quedo aquí, con mi fórmula hechicera y confío en tu regreso.
15.5.07
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1 comentarios:
muy lindo!!!!!!
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